¿QUÉ CAPACIDADES SE PIERDEN AL DEJAR DE ENTRENAR?

¿Qué capacidades de la forma física voy a perder, y cuanto va a afectar ello al rendimiento?

En periodos de lesión, descansos entre temporada, confinamientos que impiden entrenar… la pregunta recurrente suele ser el saber qué y cuanto se va a perder de las capacidades físicas entrenadas.

Antes de nada debemos de hablar del efecto residual del entrenamiento y esto es básicamente el tener en cuenta que al cesar la carga de entrenamiento, va a haber unos días en los que se recuperará la «frescura» y homeostasis del organismo por lo que antes de que aparezcan las perdidas en el rendimiento físico se llegará a un periodo de supercompensación o de estado óptimo de descanso-entrenamiento.

A continuación explicamos qué tipo de adaptaciones se pierden tras el cese de entrenamiento y cuando aparecen estas:

  • Potencia anaeróbica: debido al componente del estimulo neural de esta capacidad, la primera capacidad a destacar que se perderá será de realizar sprints llegando a la potencia pico máxima, el tiempo de comienzo de perdida va desde 3 días a 1 semana sin trabajar esta capacidad.
  • Umbral: si no se realiza trabajo específico en umbral, por encima, dentro de la zona o por debajo de umbral, se perderá eficiencia, tiempo sostenido en umbral y capacidad oxidativa máxima en glucólisis y la máxima contribución de a.grasos posible. El tiempo con el que se comienza a perder esta capacidad si no se trabaja es variable, desde 1 semana a 20 días.
  • Capacidad glucolítica: con 1 semana de inactividad se estima que la disponibilidad de glucógeno en el organismo disminuye entorno a un 20%, esfuerzos gloculíticos intensos que requieran de velocidad en la «quema» de glucógeno, unido a una baja disponibilidad de este harán que el rendimiento final sea visiblemente menor tras una semana sin entrenar.
  • VO2max: se pierde en función del estado último del ciclista antes del cese de entrenamiento, va desde perdidas del 3 al 6% entre 2 y 4 semanas de inactividad.
  • Pulso: en ciclistas desentrenados, como consecuencia de la reducción en el volumen de sangre, (volumen plasmático), la frecuencia cardíaca del ejercicio aumenta aproximadamente 5 a 10% en intensidades submáximas  y máximas, la frecuencia cardíaca en reposo no varía después de 10 días de interrupción del entrenamiento.

Como vemos, de manera general hay algunas desadaptaciones a tener en cuenta con periodos de desentrenamiento para poder aplicar estrategias que minimicen la pérdida inmediata de algunas capacidades, un ejemplo de ello sería; ante poca disponibilidad o limitaciones en el entrenamiento, poder entrenar sesiones de Sprints repetidos para intentar mantener un estimulo sobre la potencia anaeróbica ( y en menor medida sobre el VO2max) para mantener variables tan importantes y dependientes del rendimiento de algunas disciplinas como el Mountainbike.

Es tarea de los entrenadores aplicar las mejores estrategias o la búsqueda de minimizar el impacto en el organismo del ciclista con periodos de no entrenamiento.

Entrada aportada por Jesus Torres.